Cuando hablamos de materiales de construcción, no se trata solo de “qué se usa más”, sino de por qué: normativa, durabilidad, disponibilidad, eficiencia energética y mantenimiento.
En España, la mayoría de viviendas combinan materiales estructurales muy probados (hormigón/acero) con soluciones cerámicas y sistemas de aislamiento cada vez más relevantes por las exigencias del CTE.
- 1) Materiales estructurales: los que sostienen la vivienda
- 2) Cerramientos y fábrica: el “cuerpo” del edificio
- 3) Aislamiento y eficiencia: lo que más condiciona el confort (y el cumplimiento normativo)
- 4) Carpinterías y vidrio: eficiencia + luz + acústica
- 5) Revestimientos y acabados: lo visible (y lo que más “sufre”)
- 6) Lo que no puedes pasar por alto: productos “regulados” y marcado CE
- Cómo lo aplicamos en Kaviva
1) Materiales estructurales: los que sostienen la vivienda
Hormigón (en masa y armado)
Es el “rey” en cimentaciones, forjados y elementos portantes por resistencia y versatilidad. Además, su uso está totalmente integrado en sistemas constructivos habituales (vivienda unifamiliar y residencial).
Para contexto técnico y documentación del material en España puedes apoyarte en IECA.
Acero
Muy común como armadura en hormigón (hormigón armado) y como estructura en determinados proyectos por rapidez de montaje y capacidad resistente, especialmente en luces grandes y soluciones industrializadas.
Madera estructural (en crecimiento)
Tradicional en cubiertas y carpinterías, y cada vez más presente en estructura (por ejemplo, sistemas industrializados) cuando el proyecto busca reducir impacto y acelerar obra.
La presión regulatoria hacia eficiencia/descarbonización está empujando el interés por materiales de menor huella.
2) Cerramientos y fábrica: el “cuerpo” del edificio
Ladrillo y cerámica
Muy extendidos en España para fachadas, particiones y soluciones mixtas por su comportamiento, disponibilidad y tradición constructiva.
Bloques de hormigón / hormigón celular (según solución)
Aparecen en cerramientos, particiones y sistemas donde interesa rapidez de ejecución y prestaciones térmicas/acústicas específicas.
3) Aislamiento y eficiencia: lo que más condiciona el confort (y el cumplimiento normativo)
Aquí es donde más ha evolucionado la vivienda moderna: no basta con “construir”, hay que cumplir exigencias de energía, confort y salubridad.
Aislantes térmicos habituales
- Lana mineral (lana de roca/lana de vidrio)
- EPS/XPS (poliestireno expandido/extruido)
- PUR/PIR (poliuretano)
El CTE marca el marco de exigencias que obliga a proyectar bien la envolvente.
Láminas y barreras (vapor/impermeabilización)
Claves para evitar condensaciones y patologías, sobre todo en cubiertas y encuentros.
4) Carpinterías y vidrio: eficiencia + luz + acústica
- Aluminio (con rotura de puente térmico) y PVC en ventanas por durabilidad y prestaciones.
- Doble/triple acristalamiento según el objetivo térmico/acústico y orientación.
5) Revestimientos y acabados: lo visible (y lo que más “sufre”)
- Yeso y placa de yeso laminado (PYL) para trasdosados y tabiques por rapidez y limpieza de obra.
- Cerámica (baños/cocinas/suelos), piedra natural o porcelánico por resistencia y mantenimiento.
- Pinturas y morteros: importantes para transpirabilidad y durabilidad en fachadas e interiores.
6) Lo que no puedes pasar por alto: productos “regulados” y marcado CE
Muchos productos de construcción están sujetos al Reglamento Europeo de Productos de Construcción (CPR) y al marco de Marcado CE cuando aplica. Esto impacta en cómo se especifican materiales y qué documentación debe acompañarlos.
- Reglamento (UE) 305/2011 de Productos de Construcción.
- Guía/explicación oficial sobre marcado CE en productos de construcción (Ministerio de Industria).
Cómo lo aplicamos en Kaviva
En Kaviva no elegimos materiales “por moda”, sino por coherencia de sistema: estructura + envolvente + instalaciones + acabados deben funcionar como un conjunto. En la práctica, esto se traduce en:
- Decisiones por prestaciones (durabilidad, confort térmico/acústico, mantenimiento), no por catálogo.
- Envolventes bien resueltas: donde se gana (o se pierde) gran parte del confort y la eficiencia.
- Control de calidad y compatibilidades: encuentros, humedades, puentes térmicos, fijaciones y sellados.
- Documentación y trazabilidad: fichas técnicas y cumplimiento cuando aplica el marcado CE/CPR.
