Materiales de construcción más utilizados en viviendas

Cuando hablamos de materiales de construcción, no se trata solo de “qué se usa más”, sino de por qué: normativa, durabilidad, disponibilidad, eficiencia energética y mantenimiento.

En España, la mayoría de viviendas combinan materiales estructurales muy probados (hormigón/acero) con soluciones cerámicas y sistemas de aislamiento cada vez más relevantes por las exigencias del CTE.

1) Materiales estructurales: los que sostienen la vivienda

Hormigón (en masa y armado)

Es el “rey” en cimentaciones, forjados y elementos portantes por resistencia y versatilidad. Además, su uso está totalmente integrado en sistemas constructivos habituales (vivienda unifamiliar y residencial).

Para contexto técnico y documentación del material en España puedes apoyarte en IECA.

Acero

Muy común como armadura en hormigón (hormigón armado) y como estructura en determinados proyectos por rapidez de montaje y capacidad resistente, especialmente en luces grandes y soluciones industrializadas.

Madera estructural (en crecimiento)

Tradicional en cubiertas y carpinterías, y cada vez más presente en estructura (por ejemplo, sistemas industrializados) cuando el proyecto busca reducir impacto y acelerar obra.

La presión regulatoria hacia eficiencia/descarbonización está empujando el interés por materiales de menor huella.

2) Cerramientos y fábrica: el “cuerpo” del edificio

Ladrillo y cerámica

Muy extendidos en España para fachadas, particiones y soluciones mixtas por su comportamiento, disponibilidad y tradición constructiva.

Bloques de hormigón / hormigón celular (según solución)

Aparecen en cerramientos, particiones y sistemas donde interesa rapidez de ejecución y prestaciones térmicas/acústicas específicas.

3) Aislamiento y eficiencia: lo que más condiciona el confort (y el cumplimiento normativo)

Aquí es donde más ha evolucionado la vivienda moderna: no basta con “construir”, hay que cumplir exigencias de energía, confort y salubridad.

Aislantes térmicos habituales

  • Lana mineral (lana de roca/lana de vidrio)
  • EPS/XPS (poliestireno expandido/extruido)
  • PUR/PIR (poliuretano)

El CTE marca el marco de exigencias que obliga a proyectar bien la envolvente.

Láminas y barreras (vapor/impermeabilización)

Claves para evitar condensaciones y patologías, sobre todo en cubiertas y encuentros.

4) Carpinterías y vidrio: eficiencia + luz + acústica

  • Aluminio (con rotura de puente térmico) y PVC en ventanas por durabilidad y prestaciones.
  • Doble/triple acristalamiento según el objetivo térmico/acústico y orientación.

5) Revestimientos y acabados: lo visible (y lo que más “sufre”)

  • Yeso y placa de yeso laminado (PYL) para trasdosados y tabiques por rapidez y limpieza de obra.
  • Cerámica (baños/cocinas/suelos), piedra natural o porcelánico por resistencia y mantenimiento.
  • Pinturas y morteros: importantes para transpirabilidad y durabilidad en fachadas e interiores.

6) Lo que no puedes pasar por alto: productos “regulados” y marcado CE

Muchos productos de construcción están sujetos al Reglamento Europeo de Productos de Construcción (CPR) y al marco de Marcado CE cuando aplica. Esto impacta en cómo se especifican materiales y qué documentación debe acompañarlos.

Cómo lo aplicamos en Kaviva

En Kaviva no elegimos materiales “por moda”, sino por coherencia de sistema: estructura + envolvente + instalaciones + acabados deben funcionar como un conjunto. En la práctica, esto se traduce en:

  • Decisiones por prestaciones (durabilidad, confort térmico/acústico, mantenimiento), no por catálogo.
  • Envolventes bien resueltas: donde se gana (o se pierde) gran parte del confort y la eficiencia.
  • Control de calidad y compatibilidades: encuentros, humedades, puentes térmicos, fijaciones y sellados.
  • Documentación y trazabilidad: fichas técnicas y cumplimiento cuando aplica el marcado CE/CPR.

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